La Habana

Habana Vieja

Centro Habana

Vedado

Miramar

Regla y Casablanca

Para Comer

La Habana, capital del país, fue fundada en noviembre de 1519 por Diego Velázquez como villa de San Cristóbal de La Habana, probablemente en la zona junto a la bahía entre la calle Tacón y la plaza de San Francisco. Esta era la tercera ubicación después de otros emplazamientos indeterminados desde 1514. En el año 1982 la Unesco declaró el caso antiguo de la ciudad, La Habana Vieja, y sus fortificaciones Patrimonio de la Humanidad. Si deseas tener más información sobre los proyectos de rehabilitación que se llevan a cabo en esta zona de la ciudad puedes darte una vuelta por la página de la Oficina del Historiador de la Ciudad.
Si necesitas los servicios de una guía profesional, te propongo a Gladys (gladysenator@gmail.com), que trabaja "free lance" (por su cuenta), graduada en lenguas (ruso, inglés, italiano y portugués -en estudio-) y con título de Guía. Posee amplios conocimientos sobre la ciudad y el país, te informará sobre los cubanos, su vida cotidiana, su historia, cultura y arte en general. Realiza recorridos por la parte moderna de la ciudad y por la antigua, con visitas al centro histórico. La puedes localizar en el teléfono de La Habana (53) 6911440. Estos son algunos de los textos con los que ella colabora en esta página sobre lugares de interés de La Habana y posibles excursiones cercanas, es  imprescindible su descarga. Una internauta española me recomendó otro guía turístico, se llama Roberto Basterrechea Escobedo, teléfono 6416157, su dirección calle Infanta, nº 420, entre calles Santa Teresa y Daoiz. Desconozco las condiciones económicas. 
Respecto a los guías que te puedes encontrar por las calles de La Habana, una internauta me pone sobre aviso de que la mayoría son simples comisionistas de los locales a los que te llevan y que dejan mucho que desear sobre sus conocimientos de la ciudad. Ella propone para ahuyentarlos el que le digas, cuando se te acerquen, que llevas una semana en la ciudad y que te la conoces bien. Puesto en contacto al respecto de este tema con la Oficina del Historiador de la Ciudad, dirigida por Eusebio Leal, me remitió a la agencia de viajes San Cristóbal, que trabaja en coordinación con su institución, y que entre sus servicios tienen la posibilidad de "cicerones" que dominan dos o más idiomas, aunque desconozco el precio. Podéis contactar con ellos en sus oficina de la calle Oficios, nº 110, entre calles Lamparilla y Amargura, Habana Vieja, o bien en los teléfonos 8619171 ó 8619172.
Como complemento al recorrido que a continuación te propongo de los lugares que puedes visitar en la capital, te doy esta otra interesante guía para pasear por La Habana o bien recorras este otro portal de la Oficina del Historiador, sobre todo la sección Vida Cultural, en la que te indica la ubicación exacta de algunos museos habaneros o la cartelera cultural. Desde la revista "La jiribilla" también tienes acceso a su cartelera, con la programación en la ciudad (cine, teatro, música, conciertos, exposiciones, etc).

Aprovechando tu estancia en La Habana, podrías organizar algunas escapaditas, en la mayoría de los casos de un día salvo a Cayo Largo. Estas excursiones las puedes contratar en las recepciones de los hoteles. Como ejemplo, te doy la delegación de la agencia Havanatur del hotel Habana Libre, que, además de visitas a la ciudad, te ofrece viajes a Varadero, Viñales, Soroa, Guamá, los cayos Largo, Levisa o Coco, Cienfuegos o Trinidad. Está atendida por Adria, con la que puedes contactar en su email privado o en el teléfono 833-2445 para ampliar más información sobre precios y destinos. Además, en 2009 la agencia Cubanacan lanzó una buena oferta de excursiones a Las Terrazas, Varadero, Viñales, Cienfuegos y Trinidad, y Cayo Coco a unos precios muy interesantes, aunque los precios actuales tendrás que consultárselos a ellos. Oficina de Havanatur en la recepción del Habana Libre, atiende Adria

 

Habana Vieja

En La Habana Vieja se encuentran las construcciones de la etapa colonial, sobre todo de los siglos XVII al XIX. Siguiendo la división que Fermín Romero realiza en su libro "La Noble Habana" haré un breve repaso de los lugares más emblemáticos de la ciudad: plazas, fortalezas y construcciones eclesiásticas.
La Plaza de Armas, que alberga entre otros los palacios de los Capitanes Generales (Palacio Presidencial hasta 1920 y hoy importante Museo de la Ciudad) y el del Segundo Cabo, el Templete (1828) o el castillo de la Real Fuerza. Esta entorno fue trazado sobre los planos del habanero Antonio Fernández Trevejos en el siglo XVIII. Entre los años 1834 y 1955 estuvo presidida desde su centro por una estatua del rey Fernando VII y desde esta última fecha por otra de Carlos Manuel Céspedes. La plaza fue restaurada en 1935 para recuperar el aspecto de mediados del XVIII.
Junto al puerto de la ciudad se sitúa la Plaza de San Francisco, que tuvo su auge a raíz del traslado a la ciudad de la residencia del gobernador y al servir su puerto de punto estratégico para el abastecimiento de la flota. Data de 1628 y en ella estuvo hasta finales del XVIII la residencia del capitán general de la Isla. En uno de los costados de la plaza se encuentra la iglesia de San Francisco y frente a ella el edificio de la Lonja del Comercio -inaugurado en el verano de 1997 tras unas importantes obras que lo convirtieron en el  más moderno de la ciudad, a la vez que sede de gran número de empresas-.
Otro lugar recuperado por la restauración en 1997 es la Plaza Vieja. De planta rectangular y grandes dimensiones, los primeros edificios que la rodearon se empezaron a construir en el siglo XVII. Las casas son porticadas de dos alturas y en la superior los arcos están rematados por vidrieras.
La Plaza de la Catedral, muy cerca de la de Armas, se construyó sobre una antigua zona cenagosa en la que se ubicó a finales del XVI una fuente y el primer acueducto español en América. Los otros tres lados de la plaza lo ocupan casas señoriales de primeros del XVIII, la mayoría porticadas, excepto la que hay frente a la Catedral.
La presión ejercida por los piratas y corsarios sobre Cuba desde comienzos del XVI obligó a los españoles a proteger las ciudades y puertos con fortalezas. De éstas las más importantes de la capital y visita obligada para el turista son: el castillo de la Real Fuerza, el de San Salvador de la Punta, el de los Tres Reyes Magos del Morro -conocido popularmente como castillo del Morro- y el de San Carlos de la Cabaña. Otra fortificación de la ciudad es el torreón de Santa Dorotea de la Luna de la Chorrera, junto a la desembocadura del río Almendares y en dirección al municipio de Playa.
La pequeña fortaleza de la Real Fuerza, coronada por la conocida Giraldilla, situada junto a la plaza de Armas, empezó a construirse a mediados del siglo XVI durante la etapa como capitán general de Cuba de Hernando Soto y se finalizó hacia la década de los ochenta de ese mismo siglo, siendo gobernador Francisco de Carreño, quien no pudo estrenarla por su repentina muerte. Su interior albergó la residencia del gobernador español, realizando un pequeño retoque de cada uno de sus moradores. Hacia 1630 se añadió la torre vigía con la Giraldilla, una veleta con figura de mujer indiana que imita a la que corona la Giralda sevillana. Con los años, sirvió como "caja fuerte" para el oro y la plata que España arrancaba de América, luego en 1901 fue sede de la Biblioteca Nacional y tuvo uso muy diversos en fechas posteriores. Hoy en día alberga unas pequeñas vitrinas con utensilios militares de la época y un restaurante en la terraza en la planta superior. Cuenta la tradición que la figura de la Giraldilla representa a la mujer de un gobernador de la ciudad que aguardaba el regreso su marido de una expedición a la norteamericana Florida.
También a este lado de la bahía y en su bocana se encuentra el fuerte de San Salvador de la Punta. Su misión era la de proteger la ciudad de los desembarcos de los corsarios y piratas franceses e ingleses, quienes finalmente controlaron la ciudad y parte de la isla entre los años 1762 y 1763. Las obras de éste se iniciaron hacia 1590, pero el daño provocado por un huracán en 1595 obligó a partir casi desde cero. Destruido en parte durante la dominación inglesa, luego fue reparado por los españoles y sus últimas obras de ampliación se mantuvieron hasta 1868.
Cruzamos la bahía por el túnel y llegamos al castillo de los Tres Reyes Magos del Morro. Sirvió junto con el de la Punta para proteger la entrada de la bahía. Antes de su construcción el lugar fue puesto un de vigías. Las obras comenzaron en 1589, realizándose la muralla hacia 1602 y la capilla en 1604. El faro interior data de 1845. Para proteger la entrada a la bahía se tendió, en 1630, entre el Morro y la Punta una cadena de cobre que obstaculizaba el paso de los barcos. Fue duramente defendido en el verano de 1762 cuando los ingleses tomaron la ciudad y asediaron el Morro durante 44 días.
De nuevo la ciudad en manos españolas, en 1763 se iniciaron las obras del castillo de San Carlos de la Cabaña, que toma parte de su nombre en honor del rey Carlos III, en la loma que hay frente a la avenida Carlos Manuel de Céspedes, entre la Punta y la Real Fuerza. Es la de mayor tamaño de las construidas por los españoles en América, con una superficie de 10 hectáreas. Su elevado coste (14 millones de pesos de la época) hizo que el Rey exclamara que, por lo invertido en ella, sería de tal tamaño que podría verse con prismáticos desde Madrid. Se culminó la obra en 1774. Hoy en día alberga un cuartel y un museo. Además, cada noche a las 9 en punto se celebra la ceremonia del "Cañonazo", en la que participan un pelotón de soldados con uniforme del siglo XVIII. Es uno de los atractivos turísticos de la ciudad, yo te recomendaría que llegaras con tiempo para ver y poder fotografiar tanto la ceremonia como una preciosa vista de La Habana al atardecer.
Entre los edificios eclesiásticos se encuentran: la catedral, la iglesia y convento de San Francisco de Asís, y las iglesias de Paula y de la Merced.
La Catedral se construyó entre 1748 y 1777como iglesia por los jesuitas y hasta 1793 no tuvo rango de Catedral. Fue entonces cuando se encargó a Pedro Medina realizar la fachada actual. Los frescos del Altar Mayor los pintaron el italiano Giuseppe Perovani y el francés Jean Baptiste Vermay a caballo de los siglos XVIII y XIX. Hasta el final de la dominación española de la Isla, en su nave central estuvo situado un monumentos funerario que contenía los "supuestos" restos de Cristóbal Colón, luego trasladados a España y supongo que son los mismos que se veneran en la Catedral de Sevilla. El interior de la Catedral, sobre todo la parte del Altar Mayor fue restaurada poco antes de la visita del papa Juan Pablo II (enero de 1998).
La Orden de los franciscanos, pionera en la ciudad, empezaron a construir hacia finales de la década los setenta del XVI su convento, que finalizaron hacia finales del siglo. La iglesia y el convento de San Francisco de Asís está en uno de los lados de la plaza de igual nombre, frente al edificio de la Lonja del Comercio. La proximidad a la bahía hizo que en la segunda mitad del XVII sufriera importantes desperfectos por los temporales. La recuperación y reconstrucción de gran parte de lo deteriorado corrió por cuenta del maestro-arquitecto Pedro Hernández de Santiago. La finalización de la construcción data de 1738, siendo impulsadas en su última etapa por el obispo Juan Lazo de la Vega y Cancio. La reforma de las órdenes religiosas en España en 1841 motivaron el cierre de la iglesia y el convento, que poco después tuvo uso civil. En los once meses de dominación inglesa (1762-63) sirvió de cuartel general de los invasores. A mediados del XIX albergó el Archivo General de la Isla y a comienzos del XX la Dirección General de Correos y Telégrafos.
Si continuamos caminando en dirección hacia el interior de la bahía nos encontraremos en mitad de la calle con la iglesia de San Francisco de Paula. A su costado tuvo adherido un hospital de mujeres. Las construcciones originarias se realizaron en la segunda mitad del XVII, pero los azotes del mar de 1730 acabaron con los edificios, por lo que el obispo Lazo de la Vega ordenó la construcción de la actual iglesia de Paula de una sola nave y que se finalizó hacia 1745. Abandonada para el culto y cerrado el hospital, en los primeros años del siglo XX perteneció a una empresa portuaria y se procedió a su restauración en 1946.
Para no alargar mucho este capítulo te apunto tan sólo el nombre de algunos edificios religiosos que puedes visitar: los conventos de Nuestra Señora de la Merced, el de Nuestra Señora de Belén, el de Santa Teresa de Jesús y el de Santa Clara de Asís, así como las iglesias del Espíritu Santo y la de la Caridad -cerca del barrio chino-, en la que existe una réplica de la patrona del país.

Del escultor santiaguero José Villa Soberón existen algunas populares esculturas de bronce distribuidas por la capital. La que aparece situada a la derecha de este texto corresponde al fallecido bailarín y coreógrafo español Antonio Gades, situada en los pórticos de la plaza de la Catedral. Otras obras callejeras suyas son la del cantante y componente del grupo británico "The Beatles" John Lennon, que se encuentra en un parque que ha adoptado su nombre entre las calles 17 y 6, y la del "caballero de París", un inofensivo demente gallego que deambulaba por las calles habaneras desde las primeras décadas del siglo XX y que está a las puertas del convento de San Francisco, donde reposan los restos de este enigmático personaje.
 

En noviembre de 2006 abrió sus puertas, en la casa más antigua que se conserva de la ciudad, el Museo de Pintura Mural, situado en la calle Obispo, nº 117-119, esquina a calle Mercaderes y a un costado del Palacio de los Capitanes Generales. Con restos de fragmentos originales de decoraciones murales rescatados de distintas construcciones y períodos de casas cubanas, incluidos los de la propia casa. También dispone de una exposición de fotografías del registro pictórico de viviendas.
 

Centro Habana

Colindando con la Habana Vieja se inicia el distrito de Centro Habana. Entre los edificios a visitar en esta zona de la ciudad merecen la pena el Capitolio, una réplica de menor tamaño del de Washington, construido durante la etapa de dominación de los Estados Unidos. Junto a éste y muy cerca de la fábrica de Tabacos Partagas, hoy convertido en establecimiento de venta al público de puros habanos, puedes pasear por el parque de la Fraternidad. En esta parte de la ciudad no debes olvidar acercarte al Paseo del Prado, franqueado por unos impresionantes edificios como el Gran Teatro, con su sala García Lorca, en el que podrás disfrutar de conciertos y representaciones del prestigioso Ballet Nacional o de alguna compañía de teatro. En la zona están los hoteles Inglaterra -con un bonito bar en la planta baja-, Plaza y Sevilla -con su precioso restaurante de la última planta-.
 

Fuente de la India (izquierda)
y hotel Saratoga (derecha).

En paralelo a Prado, en dirección a la Punta, discurre la calle Zulueta que desemboca en una plaza ajardinada; en un costado está el Museo Nacional de Bellas Artes y en el centro el mítico yate "Granma", protegido por una gigantesca urna y militares armados. Si continúas calle abajo te encontrarás con el Museo de la Revolución (antes Palacio Presidencial). Es interesante su visita. Muy cerca del Palacio y en dirección al mar está la Embajada española, una de las pocas legaciones con residencia en la parte histórica de la ciudad.
Para los amantes de la música les recomiendo una visita al Museo de la Música, frente a la sede diplomática española, con una importante colección de instrumentos antiguos y un recorrido por la rica música del país.
Otro lugar típico que no debes olvidar visitar en esta zona es el callejón Hamel, del que ofrezco unas fotos debajo de este párrafo. Está situado entre las calles Aramburu y Hospital. Decorado con magníficos murales, alberga gran número de pequeños talleres de artistas, muchos de ellos dedicados a artesanía afrocubana. Además, en él se realizan actividades musicales (bailes de rumba o boleros) y representaciones teatrales infantiles. (Más información sobre este lugar se encuentran en el texto elaborado por la guía Gladys, en el enlace "lugares de interés de La Habana", en la cabecera de esta página).
 

Letrero en el callejón Hamel Vista del callejón Hamel Vista del callejón Hamel Taller de un artesano en el callejón Hamel Vista del callejón Hamel

 

Vedado

Zona residencial que tuvo su desarrollo urbanístico ortogonal -calles paralelas y perpendiculares- en los albores del siglo XX coincidiendo con la dominación de los Estados Unidos. Una de sus peculiaridades es la denominación de las calles, las paralelas desde el Malecón son números impares y las perpendiculares llevan letras o bien números pares. En su mayoría son chalets de una o dos plantas con un pequeño jardín.
Además del atractivo de las casas, algunas de ellas verdaderos palacios, en el barrio está la gigantesca explanada de la Plaza de la Revolución y el Memorial José Martí - con sus 142 metros de altura-, donde los líderes concentran a las masas los días señalados del Primero de Enero (conmemoración del triunfo de la Revolución) o el Primero de Mayo (Día del Trabajo). En los costados de la Plaza están los Ministerios de Interior y de Defensa, y en la fachada de uno de éstos perdura la imagen del "Che" y su célebre frase "Hasta la victoria siempre".
Si entramos al Vedado desde el Malecón, lo primero que encontraremos si lo hacemos por la calle 23 es el hotel Nacional, al final del repecho de la Rampa se alza el hotel Habana Libre. Una parada obligada es la heladería Coppelia (margen derecho de la calle 23 y dentro de un pequeño parque), inmortalizada por cineasta cubano Gutiérrez Alea en su película "Fresa y chocolate". Si seguimos ascendiendo por la calle L, la misma de la fachada principal del hotel Habana Libre, llegaremos hasta la Universidad de La Habana, en cuyas escalinatas de acceso al rectorado se erige majestuosa la escultura del "Alma Mater".
Que conste que uno no es nada macabro, pero recomiendo darse una vuelta por el Cementerio Colón y no dejen de pasar por la tumba de "La Milagrosa", para que algún lugareño les cuente la historia que sobre ella se cuenta. Verás que los que van a rezarle le dan una vuelta a la imagen pero nunca le pierden la cara. Allí se encuentran las mejores esculturas y piezas de arquitectura funeraria de la América hispana, sin olvidar su magnífica puerta principal. El recinto se inauguró con el entierro de su arquitecto, Calixto de Loira. Uno de los grupos escultóricos más llamativos es el panteón de los bomberos muertos en la ciudad. Te aporto la dirección de la página de Juan Juarez, en la que encontrarás información más detallada del cementerio.
Otra visita que me ha recomendado una internauta es al precioso hotel Nacional donde, aparte de poder apreciar su belleza, existe una visita guiada por los túneles subterráneos de sus jardines en los que rememorarás la época de la "Crisis de los Misiles" de comienzos de los años sesenta y conocerás un poco más de la historia de esta Isla sin igual, el servicio es gratuito por lo que no está de más darle una propina a la guía.

Miramar

A continuación del Vedado y cruzando el río Almendares empieza la extensa zona residencial de Miramar. Hoy en día alberga gran número de Embajadas, residencias del cuerpo diplomático, sedes de empresas extranjeras, consultorías internacionales, "diplotiendas" o el centro de "La Maisón", donde se realizan desde pases de modelos a celebraciones de bodas, y en la que puedes comprar ropa, cosméticos o joyas. Para los amantes de los animales marinos recomiendo una visita el Acuario Nacional, en Avenida Primera -junto al mar- y cerca del hotel Copacabana.

Regla, Casablanca y otros

Desde el puerto de La Habana, frente al bar "Dos hermanos" (Two brothers), parten las lanchitas para Regla y Casablanca. El primero de éstos lugares es un centro de religión afrocubana, donde residen los importantes "babalawo" (santeros). Visita en ella la iglesia de Nuestra Señora de Regla (virgen negra) y desde aquí podrás acercarte en coche o autobús a la cercana población de Guanabacoa, cuna de Rita Montaner, donde además puedes visitar el Museo Municipal de Guanabacoa, que alberga arte afrocubano y todo lo referente a los rituales religiosos.
La otra lanchita te llevará a Casablanca. Asciende a lo más alto de la localidad hasta llegar a un páramo donde se sitúa el inmenso Cristo, construido poco antes de la Revolución, desde allí se divisa una panorámica preciosa de la ciudad de La Habana, muy similar a la que se ofrece desde el castillo de San Carlos de la Cabaña.
Fuera de la ciudad puedes realizar una visita al Parque Lenin, una especie de madrileña Casa de Campo, y desde allí a Expo Cuba -feria de muestras permanente con productos industriales, artesanos y agropecuarios del país-. Frente a este último tienes el Jardín Botánico, donde admirar en visita guiada abordo de un remolque-bus la gran variedad de especies de plantas de la Isla, así como pasear por el Jardín Japonés y el invernadero de los cactus. Ojo, el Jardín Botánico cierra hacia las 4 ó 5 de la tarde.

Para comer y escuchar música

Al margen de los lugares típicos para comer que recomiendan todas las guías, unos más caros o conocidos, como el Floridita o la Bodeguita del Medio, del que un internauta se queja de la calidad del mojito, aunque parece que recientemente han mejorado el ron utilizado (Habana 3), y su precio (4 pesos convertibles), y otros más baratos y no menos reputados, para aprovechar al máximo el tiempo he comido en lugares de paso. En la Habana Vieja y Centro Habana tenía como puntos de avituallamiento la terraza de "La Mina" (en la calle Obispo, número 111 esquina a Oficios, justo al lado del Palacio de los Capitanes Generales), en el pequeño restaurante Hanoi (calle Teniente Rey, esquina a la calle Bernaza, una calle frente al Capitolio), o también en la calle Obispo, antes de llegar al Palacio de los Capitanes Generales y al Ambos Mundos, un restaurante de grandes puertas y ventanales abiertos a la calle, con música en directo, en el que puedes comer por menos de 10 cuc. Algunos de estos lugares, sobre todo los que están en el casco antiguo de la ciudad, han subido el precio en los últimos años, pide antes la lista de precios.
En el obligado paseo por La Habana Vieja no debes olvidar la visita a la Plaza Vieja, en la que personalmente te recomiendo hacer un alto para picar o almorzar en la cervecería "Taberna de La Muralla", donde podrás degustar una gran jarra de exquisita cerveza natural (clara, oscura o negra) con unos precios muy asequibles (2 cuc y para varias personas el "metro", un curioso dispensador individual de cerveza), así como sus jugos naturales (1 cuc) y variada comida con precios en una carta que te pondrán de salvamanteles, todo ello amenizado por un grupo de música que se sitúa en la zona porticada de acceso al interior al local. Luego, puedes rematar en la misma plaza tomándote un café en la cafetería "El Escorial", que tiene como decoración una verdadera colección de antigüedades sobre la fabricación de esta infusión.
La guía profesional Gladys, de La Habana, cuyo contacto te indico en la cabecera de la página por si deseas usar sus servicios, me recomienda para comer en la Habana Vieja el restaurante "Los Nardos", situado en Paseo del Prado, casi esquina a la calle Dragones y frente al Capitolio, que pertenece a la Sociedad de Recreo Asturiana. El establecimiento abre de 12 de la mañana a 12 de la noche y debido a la gran calidad de lo ofertado algunas veces se producen colas. Es un lugar exquisito, con buena atención del personal y música en directo (piano, chelo y flauta) en algunos momentos. Variada carta (desde cerdo a langosta, pasando por cordero, pollo o camarones). Todos los platos, muy abundantes por cierto que incluso dan para dos personas, llevan guarnición. A modo de ejemplo te diré que la comida por persona te puede salir por unos 6 pesos convertibles, en el caso de que optes por la langosta ronda los 7 a 8 pesos o un plato de paella con el que comen dos personas 5 pesos. Si no dispones de mucho tiempo y hay que esperar, también me recomienda en la planta superior del mismo edificio el restaurante "El Asturianito", con precios incluso más bajos que "Los Nardos".
Un amigo español que reside en La Habana me ha apuntado, por su buena comida española, precio decente y la posibilidad de "tapear", dos lugares en el casco antiguo, están supervisados por dos españolas. El primero es el mesón "La Flota", en calle Mercaderes, 257, y el otro es el bodegón "Onda", en la calle Obrapía, 55, entre calles Oficios y Barbadillo. Los beneficios de estos dos locales van a parar a la reconstrucción de la Habana Vieja, que dirige Eusebio Leal. En octubre de 2014 abrió sus puertas el restaurante de comida española "Prado 115", por su dirección en La Habana, en su inauguración participó impartiendo un curso de repostería la española Eva Arguiñano.

Otro local de comida española, abierto a finales de 2014, es "Toros & tapas", teléfono 53 7 2021548, en calle 6, nº 124, en Miramar, con el chef Mauricio (diez años de experiencia en restauración en España); el local es inconfundible, su fachada de color albero y su decoración al más puro estilo de restaurante taurino. Os dejo su contacto en Facebook para más información. Tiene muy buena pinta, en las fotos que ofrecen en su Facebook podrás verlo.
Puedes almorzar también en el Centro Canario, cerca del Parque Central a la vuelta del hotel Plaza, me dicen que la calle puede ser Aguacate. Algunos días organizan baile con orquesta en directo a partir de las 4 de la tarde. La clientela a primera hora es gente mayor encantadora y dispuesta a bailar con vosotros a la que a lo largo de la tarde se incorpora a la fiesta gente más joven.
Además, tienes el Roof Garden, en el último piso del hotel Ambos Mundos, donde residió Ernest Hemingway, situado en la calle Obispo. Tiene un bello mirador desde el que escuchar buena música mientras degustas una rica mariscado o un excelente cerdo asado y rematar la comida o la cena con un delicioso mojito, pero pide  antes la carta pues el precio es elevado.
En la plaza Vieja, reconstruida en estos últimos años, puedes comer en "La Muralla", disponen de una buena carta de productos a buen precio y no debes perderte un vasito de la cerveza natural que fabrican en el mismo establecimiento. Además, te deleitan con música en directo. En las fotos de La Habana podrás ver algunas del entorno y del local.
En el restaurante "La Roca", situado en la calle 21, esquina a calle O, en el Vedado, un establecimiento de excelente comida amenizado por un pianista, podrás comer mejor que en un paladar y por sólo 5 pesos convertibles. A poco más de cien metros frente a la entrada principal del hotel Nacional. Es un local limpio y bonito como puedes apreciar por las fotos que te incluyo. A partir de las 10 de la noche tiene un espectáculo en directo con los mejores humoristas del país.

Restaurante "La Roca", La Habana Restaurante "La Roca", La Habana Restaurante "La Roca", La Habana

En la zona de Vedado también dispones de "Monseigneur" ("El Monseñor"), está en 21 esquina con O, tiene platos completos en el almuerzo por 5.00 pesos convertibles, muy buenos y variados (cerdo, pescado, pollo, etc.), aunque la oferta oscila entre los poco más de 3 pesos y los 10. En este bellísimo local se conserva el piano del famoso "Bola de Nieve", Ignacio Villa, en el que interpretó famosas piezas como "Vete de mi", "Ay Amor", "Tu no sospechas", "Drume negrita".
Otro local es "El Conejito", que no sólo tiene conejo en la carta y en el que puedes degustar platos de mariscos y carnes; se encuentra en 17 y M. Además, a la vuelta del restaurante "La Roca", en M, entre 21 y 19, se encuentra el paladar "Los Amigos", muy concurrido y con una maravilla de platos variados y zumos tropicales. A este último, con precios por persona que pueden rondar los 8 pesos convertibles, acuden muchos artistas y está muy concurrido.
Otro buen amigo habanero me ha recomendado para comer y desayunar estos otros restaurantes estatales económicos situados en la zona de Vedado, con buen servicio, limpios y bien surtidos de productos: "Wakamba", en calle O, entre calles 23 y 25,  con aire acondicionado y  precios bajos (5 pesos convertibles por persona incluyendo la bebida); "Pain de París",  situado en la calle 25, esquina O, especial para un buen desayuno,  gran variedad de panes y dulces finos, calidad y limpieza, también tienen aire acondicionado y buen precio (5 pesos convertibles/persona). Luego, para la noche me aconsejó el "Jazz Café", situado en el tercer piso del centro comercial "Galerías de Paseo", frente al Hotel Meliá Cohiba, bello y lujoso para escuchar música jazz en vivo (Latín jazz), el precio por comer y beber ronda los 12 pesos convertibles, no existe cover de entrada.

También en el Vedado he utilizado el "Maraca", de comida rápida (a espaldas del hotel Habana Libre, en calle O, entre 23 y 25, junto al hotel St. John).
No debes olvidar el heladito del "Coppelia", en el parque que hay en la esquina de L y 23, muy cerca de La Rampa, en Vedado, con una carta de una veintena larga de sabores, entre ellos los de fresa y chocolate que dieron nombre a la película de Tomas Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabio y protagonizada por y protagonizada por Jorge Perugorría, Vladimir Cruz y Mirta Ibarra. También en el Vedado y para relajarme me iba hasta la Casa de la Amistad, un precioso palacio con mármoles de Carrara, situado en Paseo nº 406 y esquina a 17, tiene unos jardines tranquilísimos donde podrás comer a unos precios increíblemente baratos, no se corresponden ni con el lugar ni con el servicio; siempre que viajo a La Habana hago al menos una visita al lugar. Puedes conocer la apasionante historia de esta casa en el artículo de Fernando García, publicado en "La Vanguardia" de Barcelona en 2008 (enlace 1 y enlace 2).
Aquellos que quieran algo bastante más económico y disfrutar de una comida cubana rápida, para un apuro o mientras te trasladas de un sitio a otro, puedes comprar "cajitas" en la cafetería "La Guireña", situada dentro del mercado agroalimentario de la calle 19, esquina a B, en Vedado, por un peso convertible te dan arroz-frijoles (congrí), bistec de cerdo, ensalada y viandas (yuca y patatas). En ese mismo mercado también puedes comprar frutas y vegetales variados y frescos, pero el pago se hace en pesos cubanos. Ojo si compras carne, la higiene deja mucho que desear y carecen de refrigeración.
Quizás algunos de los locales que te he recomendado en esta página ya estén cerrados, si encuentras alguna imprecisión o quieres añadir algo más, no dudes en escribirme.

En tu viaje a Cuba y si te atreves a manejar pesos cubanos, no los cuc sino la moneda nacional, puedes recurrir a comprar riquísimas frutas y vegetales a precios bastante baratos en los mercados agroalimentarios para cubanos, como el que hay en la calle 19 y B, (Vedado, La Habana). Aprovecha y consume durante unos días sus mangos, papayas (frutabomba) o aguacates. Carnicero del mercado agroalimentario de 19 y B (Vedado, La Habana)

Una internauta me recomienda que os indique el "Bar Cocodrilo", justo por la calle de detrás del hotel Meliá Cohiba. Ofrecen espectáculos muy cubanos y ella tuvo la oportunidad de presenciar a los "Pagola la Paga", humor cubano superauténtico.
Aquellos que quieran optar por un paladar más exquisito o los más nostálgicos cinéfilos, tiene otros tres locales afamados para disfrutar de una buena comida en "La Guarida", "Calle 10" o "La Fontana". A través de sus páginas en Internet puedes reservar hoy mismo tu mesa para tus vacaciones y encontrar toda la información disponible de los locales, excepto la tabla de precios. 
En la zona de Miramar, cerca de los hoteles Novotel Miramar, Comodoro y Meliá Habana, en la Avenida 11, nº 7204, entre 72 y 74 (Playa), tienes el paladar "Bom Apetite", con precios desde los 4 pesos convertibles para las pastas, los entrantes entre 2 y 3, y platos fuertes  de 5 a 8 pesos convertibles, incluyendo toda la guarnición, el entrante de la casa, el pan y la mantequilla. Además, para todos aquellos clientes que digan a la camarera haber encontrado su dirección a través de su página en internet, tienen un 10% de descuento y se les invita a un coctel de bienvenida. Un buen amigo cubano me recomienda el bar de tapas y restaurante "Calle 8", situado como su nombre indica en la calle 8, nº 513, entre 5ta y Avenida 31, teléfono +53 7 2021795, con servicios de tapas, restaurante y cocteleria variada, en un ambiente único. De este último os dejo unas fotos debajo.

 
 
No dudes en utilizar los paladares, son pequeños restaurantes familiares con limitación del número de comensales -a partir de septiembre de 2010 con 20 comensales-. Son bastantes baratos, un menú medio te puede salir por unos 10 pesos convertibles.
Para escuchar música en directo, te recomiendo que visites los miércoles por la tarde la sede de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), el precio de la entrada para las actividades es de 5 pesos convertibles. La UNEAC se encuentra en calle 17, nº 354, entre calles G y H, Vedado, teléfonos 832-4551 y 832-4571. Otro local para saborear buena música es el piano bar del hotel Florida, en la calle Obispo, esquina a Cuba, en el centro histórico. Comienzan a tocar a las 10 de la noche y el precio de la entrada por persona es 5 pesos convertibles, con derecho a dos tragos o cocteles. Te ofrecen salsa, videos actuales de salsa y un grupo bueno toca música variada al final de la velada, con el que podrás animarte a dar unos pasitos de baile hasta el final de la fiesta, que en breve se prolongará hasta las 2 de la madrugada. Otra opción sobre la oferta musical la tienes en la programación de la discográfica y promotora musical Egrem, con conciertos y música en directo en varios locales que ellos gestionan, de los que te recomiendo el café cantante "Mi Habana", en los sótanos del Teatro Nacional, cerca de la plaza de la Revolución, o la Casa Música Habana, en Centro Habana.
Al margen de la gran cantidad de locales que antes he mencionado en los que puedes comer, a continuación te ofrezco una relación de restaurantes de mayor calidad y precio, alguno puede que esté repetido. Se completa la lista con algunos locales nocturnos típicos:

Restaurantes:
La Ferminia: Comida Internacional 5ta entre 180 y 184, Playa. Teléfono (53 7) 271 1435, (53 7) 271 4157. 
Tocororo: Alta cocina internacional, criolla estilizada y platos típicos japoneses. 18 esquina. 3ra, Playa. Teléfono (53 7) 204 2209, (53 7) 202 4530.
El Aljibe: Comida criolla. 7ma entre 24 y 26, Miramar, Playa. Teléfono (53 7) 204 1583.
Papa
's: Mariscos y pescados. Marina Hemingway. 5ta y 248. Santa Fe, Playa. Teléfono (53 7) 209 7920.
Casona de 17: Arroz con pollo a la chorrera. Calle 17 No. 60 entre M y N. Plaza de la Revolución. Teléfono (53 7) 33 4529, (53 7) 55 3136.
El Cubano: Comida criolla. 5ta ave. Esq. 454. Boca Ciega, Habana del Este. Teléfono (53 7) 96 4061.
Bodeguita del Medio: Comida criolla. Empedrado No. 206 entre Cuba y San Ignacio. Habana Vieja. Teléfono (53 7) 867 1374.
Floridita: Mariscos y pescados. Obispo No. 557 esq. Monserrate, Habana Vieja. Teléfono (53 7) 57 1299.
La Zaragozana: Cocina española. Monserrate No. 352 entre Obispo y Obra Pía. Habana Vieja. Teléfono (53 7) 867 1040.
El Patio: Comida internacional. San Ignacio esquina Empedrado, Plaza de la Catedral, Habana Vieja. Teléfono (53 7) 867 1034.
La Mina: Comida criolla. Obispo No. 111 esq a Oficios, Plaza de Armas, Habana Vieja. Teléfono (53 7) 862 0216.
La Dominica: Comida italiana. O
'Reilly No. 108 esquina a Mercaderes, Habana Vieja. Teléfono (53 7) 60 2917.
Al Medina: Cocina árabe. Oficios No. 12 entre Obispo y Obra Pía. Habana Vieja. Teléfono (53 7) 867 1041.
1830: Comida internacional. Malecón No. 1252 esquina 20, Vedado, Plaza de la Revolución. Teléfono (53 7) 55 3090.
Mesón de la Chorrera: Comida española. Malecón esquina 20, Vedado, Plaza de la Revolución. Teléfono (53 7) 33 4504.
La Torre: Comida francesa. 17 No. 35, Edificio Focsa, piso 36, Vedado. Teléfono (53 7) 55 3089, ojo es bastante caro, aunque en la planta baja de este majestuoso edificio se encuentra el restaurante "Café TV", con una calidad excelente y muy buenos precios. Luego, te subes al último piso del edificio para echar una miradita a la panorámica que te ofrece de la ciudad.
La Terraza de Cojímar: Pescados y Mariscos. Carretera Real y Calendaria, Cojímar, La Habana del Este. Teléfono (53 7) 55 9232.
La Torre de Marfil: Comida china. Mercaderes No. 115 entre Obispo y Obra Pía, Habana Vieja. Teléfono (53 7) 867 1038.
El Guajirito: restaurante de La Habana Vieja, en calle Zulueta, nº 658, altos. De muy buen precio, atención y comidas, ambientado como una casa de campesinos.

 

Centros Nocturnos 
Cabaret Tropicana: calle 72 y Línea del Ferrocarril. Marianao. Teléfono (53 7) 267 1717. 
Jazzcafé: 1ra, esquina a Paseo. Vedado. Teléfono (53 7) 55 3170.
Complejo Turístico Cultural Dos Gardenias: 7ma Avenida y 26. Miramar. Playa. Teléfono (53 7) 204 9662.
Complejo La Giraldilla: 222, entre 37 y Autopista. La Lisa. Teléfono (53 7) 33 0568-69.
Café Concert Gato Tuerto: Calle O, entre 17 y 19. Vedado. Teléfono (53 7) 55 2696.
La Cecilia: 5ta Avenida nº 11010, entre 110 y 112, Playa. Teléfono (53 7) 204 1562.
Cabaret Turquino: Hotel Tryp Habana Libre, L, entre 23 y 21, Vedado. Teléfono (53 7) 33 4011.
Cabaret Parisién: Hotel Nacional de Cuba. Calle O esquina 21, Vedado. Teléfono (53 7) 33 3564.
Cabaret Night Club La Maison: Calle 16 esquina a 7ma, Playa. Teléfono (53 7) 204 1143.
El Gato Tuerto: me lo recomienda mi amigo Eduardo Negrín, con cantantes de boleros, la entrada 5 cuc incluye una consumición. Está pegado al hotel Nacional. Vedado.

 

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